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node: garment_kariginu
type: garment
slug: kariginu
title: "El kariginu"
lead: "El kariginu es una túnica Heian de mangas anchas que empezó siendo vestido de caza y pasó a ser la prenda exterior diaria de la nobleza. Es la túnica que todavía llevan los sacerdotes sintoístas, y por eso un abrigo informal de hace mil años es hoy lo más formal que hay en el santuario."
published: 2026-08-19
updated: 2026-08-19
image_file: kariginu.jpg
image_source: "https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kariginu_chakuy%C5%8D.jpg"
image_author: "National Diet Library — the kariginu plate from the Edo-period 装束着用之図, the sleeve cord labelled"
image_license: "Public domain"
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## Resumen

Tiene un cuello redondo que se abrocha en el hombro derecho, y las mangas unidas al cuerpo solo por una costura corta en lo alto, de modo que el brazo puede sacarse por la abertura inferior. Los extremos de las mangas llevan un cordón corredizo, el sodegukuri, que recoge el puño y puede apretarse para trabajar. Cortado con generosidad y llevado suelto sobre los pantalones sashinuki, es de seda estampada para el rango y liso para usos menores, y son el color y el tejido, y no la forma, los que llevan la condición.

## Cómo se lleva

Va sobre una prenda interior y se ata a la cintura, con los pantalones recogidos en el tobillo por sus propios cordones. La manga es la parte que trabaja: se sube y se ata hacia atrás con el cordón corredizo para el tiro con arco o para montar, y se suelta y se extiende para sentarse. Como la manga va unida solo ligeramente, toda la túnica se mueve con los hombros y no con los brazos, que es lo que la hace cómoda y lo que le da ese aire de no tener prisa.

## Historia

Aparece en el período Heian como túnica de caza, con su apertura como respuesta práctica a una prenda llevada a caballo, y asciende a lo largo del mismo período hasta el vestido informal habitual de los hombres de la corte, un ascenso que es común en la ropa y raro en el vestido cortesano. Para el período Kamakura lo había adelantado el hitatare entre los guerreros. Sobrevive porque el vestido ritual sintoísta fijó las formas medievales, y el kariginu es hoy la prenda sacerdotal habitual.
